jueves, 16 de julio de 2009

Vengadores v1 nº 16, Ojo de Halcón: El viejo orden cambió.


Ojo de Halcón es una creación de Stan Lee y Don Heck para la serie protagonizada por Iron Man: Tales of Suspense. Su primera aparición data de Diciembre de 1964 en el número 57 de la serie antes mencionada. En apenas ocho viñetas Stan Lee lo presenta como: ¡…uno de los más sorprendentes archivillanos de todos los tiempos! Vemos como prepara su arsenal de flechas y confecciona su uniforme. Ojo de halcón es un personaje prototípico de la época: un arquero de la feria de Conney Island que celoso del protagonismo que le roba Iron Man en una de sus actuaciones decide convertirse en un héroe enmascarado. Su propósito es ridiculizar a todos los héroes enmascarados y al Hombre de hierro el primero. Pero no es su pretensión hacerlo como villano si no como héroe, al fin y al cabo, sólo quiere reconocimiento. Posteriormente los guionistas de la Casa de las Ideas justificaran ese ansia de reconocimiento, dándole un pasado atormentado. En el 2 de la serie Solo Avengers (1988), Tom DeFalco recopila y narra los primeros años de vida Clint Barton (nombre real del arquero) como hijo de un carnicero que maltrataba a su esposa y a sus hijos. La clave del personaje está en una viñeta en la que él mismo dice que por mucho que trabajaba en la tienda de su padre, no lograba su reconocimiento. Más tarde su padres morirían y él y su hermano mayor Barney pasarían a un centro de menores hasta que escaparon de él.


En su primera incursión como aventurero enmascarado la policía le acusará de cometer un robo a una joyería, el cual realmente estaba tratando de evitar, y en su huida recibe la ayuda de otro villano de la galería del héroe de Hierro: La Viuda Negra. La Viuda había aparecido en el número 52 de Tales of Suspense y era otro prototipo: una Mata-Hari de detrás del telón de acero. La belleza de la rusa cautiva al arquero de Iowa y juntos planearán atacar a Iron Man.
Bastarán dos apariciones más en la serie de Iron Man (TOS nº 60 y 64) para que el personaje de el salto a los Vengadores (nº 16.-Abril, 1965). La historia de su unión al grupo ha sido contada en varias ocasiones en lo que se denomina retrocontinuidad, que viene a ser la modificación o complementación de hechos que se han narrado en un pasado. Thor, Iron Man, Goliat y la Avispa habían decidido abandonar el grupo por diferentes circunstancias. Ojo de Halcón se cuela en la Mansión de los Vengadores con la pretensión de demostrar su valía y así poder unirse a ellos. En ausencia de Thor y el Capitán América, perdido en Sudamérica, Iron Man, Goliat y la Avispa lo aceptan como miembro.


Junto a él se unirán al grupo otro par de ex-villanos: los hermanos mutantes Mercurio y la Bruja Escarlata. Tres villanos y el Capitán América. Según la versión de Stan Lee la aceptación de la prensa y el público es inmediata, la versión de Kurt Busiek-Roger Stern en 1997 es bien diferente. Según esta versión el nuevo grupo necesitó demostrar su valía ante el Hombre Radioactivo para ganarse el respeto público. Stan tenía una ventaja con estos tres en el grupo, ventaja que no es otra que poder respetar la continuidad del Universo Marvel. Con los personajes con serie propia fuera de la serie, todo era más fácil. El Capi por entonces narraba las aventuras de su serie en pasado –en la IIGM- con lo cual sus acciones no interferían en la serie.
Ojo de Halcón va ganando protagonismo por su carácter indisciplinado y su rebeldía ante su padre Vengador: El Capitán América. No olvidemos que estamos en los 60 y que las revueltas juveniles están al orden del día. Pese a todo el arquero siempre se receloso ante las ideas izquierdistas y las tentaciones pro-soviéticas de la Viuda Negra, venía de la América profunda al fin y al cabo. En cierto sentido Barton es el americano que a los americanos les gustaría ser, el cowboy simpático, algo salvaje, arrogante, con éxito con las mujeres, el chico que viene de abajo y que intenta buscar su sitio, contra el Rogers, que es el americano que debían ser y cuyos valores se estaban removiendo en aquellos tiempos.


Hasta nuestros días Ojo de Halcón es y ha sido la sangre del grupo, no era el personaje más poderoso, ni el más inteligente, pero los guionistas lo han usado para darle cohesión con sus idas y venidas, como el hilo que une dos telas hasta formar un traje. Un traje de Vengador por supuesto.

viernes, 23 de enero de 2009

Vengadores v1 nº 262, Namor “El hijo Vengador”.

Se me ha ocurrido la idea de revisar los números en los que se unían nuevos miembros a las filas de los Vengadores. Empezaré por el personaje más antiguo de todos los que conforman el grupo: Namor, el hombre Submarino. El príncipe de Atlantis fue creado por Bill Everett en Abril de 1939 para Motion Picture Funnies Weekly (revista promocional que se podía adquirir a la salida de los cines). Dicha historieta, de tan sólo ocho páginas, fue reeditada en el nº 1 de Marvel Cómics, entrando desde entonces a formar parte de lo que posteriormente se conocería como Universo Marvel. Pero no este es el sitio ni el lugar para hacer historia de este personaje, mi objetivo es más concreto, y este no es otro que analizar las circunstancias que llevaron a Namor a formar parte de los Héroes Más Poderosos de la Tierra.

El número 262 de los Vengadores salió al mercado en Diciembre de 1985. Los creadores que lo sacaron adelante eran un trío de estrellas de la casa: Roger Stern (guionista), John Buscema (dibujante) y Tom Palmer (entintador). Estos son los datos; pero qué ocurría con Namor en aquellos años. El personaje venía de ser uno de los personajes invitados del grupo canadiense Alpha Flight, aún en manos de John Byrne. Se había creado un vínculo afectivo entre Marrina, personaje perteneciente a este grupo y el señor de Atlantis, pero todo acabó en el nº 16 de la serie (Noviembre de 1984). Ambos personajes, tras ciertas revelaciones sobre la naturaleza de la anfibia extraterrestre se separaron. En la Novela Gráfica Emperador Muerte (Michelinie-Hall) publicada en 1986 se relatan acontecimientos situados temporalmente antes de su unión al grupo. En ella Namor es engañado por su aliado habitual -en su versión malvada- el Doctor Muerte. Controlado por este a través de los poderes del Hombre Púrpura, el hombre submarino se enfrenta a sus futuros compañeros, pero como sucede en muchas otras ocasiones se rebela contra ese poder al entrar en contacto con la fuente de su poder: el mar.

Pero sin duda el mejor precedente del número 262 es la miniserie de cuatro números escrita por J.M.DeMatteis, con dibujo y argumentos de Bob Budiansky que vio la luz entre Septiembre y Diciembre de 1984. DeMatteis, uno de los mejores escritores de textos de apoyo de todos los tiempos, juega con la naturaleza del personaje, aprovechando su tempestuoso carácter para llevarlo a un momento decisivo en la historia del personaje. Namor es un príncipe para tiempos de incertidumbre, no para tiempos de paz, el consejo real decide invitarle a abdicar del trono y él acepta. Es de alguna manera una cura de humildad para el personaje de Bill Everett.

El universo Marvel se halla en aquel entonces convulsionado por la aparición del Todopoderoso, han terminado la primera Guerra Secreta y se echa encima la segunda, en la que el portentoso personaje andará entre los mortales. Los Vengadores por su parte se encuentran con los problemas derivados de la traición de la Visión –controlada por Isaac-. El gobierno a través del pentágono está estudiando una revisión de la prioridad A-1 de los Vengadores y la Administración Federal de Aviación les ha prohibido aterrizar sus quinjets sobre Nueva York. Por ello necesitan una nueva base: la hibrobase de Walter Newell, alias Mantarraya, será la elegida. ¿A qué no adivináis a quién encuentran allí? El grupo, compuesto por la Avispa –como líder-, Capitán América, Hércules, Capitana Marvel y el Caballero Negro, acaba de perder a Starfox en la misión anterior, el titán se ha marchado en busca de Nébula. Namor sumido en el desanimo y la melancolía es espoleado por Hércules para recuerde quién es y cuál es su espíritu. Stern con habilidad va tejiendo una relación de divertida rivalidad entre estos personajes con tantos puntos en común, entre ellos su misoginia, lo cual posteriormente traerá algunos problemas al grupo.

Pero será el Capitán América, como el amigo más antiguo del príncipe del mar desde los tiempos de los Invasores, quién le proponga formar parte del grupo. Sin saberlo, Namor había sido parte clave en la vuelta a la vida de Steve Rogers allá en el ártico, esta vez sería Steve Rogers quién intente devolver a la vida a Namor, una vida de aventuras con los Vengadores como no podía ser de otra manera. Aprovechando el vacío legal que se cernía sobre el grupo en aquellos momentos el gobierno no puede hacer nada para impedir que el hijo Vengador se convierta en lo que parecía destinado a ser: Un Vengador.